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sábado, 23 de diciembre de 2023

EL CULTO A LAS ESTRELLAS

 Llegó a mis manos, el otro día, el texto que voy a poner a continuación. Su lectura me hizo reflexionar acerca del peligro de poner nuestra vida y nuestro destino en manos de la astrología, como si nuestro futuro estuviera escrito de antemano y lo único que pudiéramos hacer es esperar a que venga una "buena estrella" que nos solucione los problemas que pudiéramos estar viviendo.
 El futuro no está escrito de antemano, pues tenemos "libre albedrío", la capacidad de actuar o reaccionar de un modo o del contrario, ante los acontecimientos que pudiéramos estar experimentando. 
 Mucho de lo que nos acontece es resultado de nuestras decisiones anteriores, de haber hecho o dejado de hacer algo. Tendemos a no responsabilizarnos de lo que nos pasa, a no entender cuánta responsabilidad tenemos en no encontrar un amor verdadero, un trabajo estable que nos aporte el suficiente dinero para vivir, una buena salud, buenas relaciones con los demás, etc. Y entonces buscamos en la astrología una solución que venga desde afuera, que nos arregle los problemas: un "buen tránsito" que nos solucione todo.

 En la carta natal están reflejados los desafíos que vamos a tener que enfrentar en nuestra vida, para alcanzar el equilibrio y la paz una vez superados dichos retos (las cuadraturas y oposiciones, sobre todo), y las herramientas o talentos innatos de los que disponemos para facilitarnos las cosas (sextiles y trígonos, mayormente).
 Y los tránsitos son oportunidades que nos da la vida de enfrentar partes de nosotros, o áreas de nuestra vida que no están todavía armonizadas, obligándonos a revisar estas cuestiones, pues de otro modo el ser humano tiende a no hacer nada que le resulte difícil o desagradable, y a dejar las cosas como están.
 ¿Está escrito entonces que vayamos a pasar un mal momento, una crisis, por ejemplo en la salud? 
Imaginemos que tenemos un tránsito de Saturno a nuestra casa 6, que representa la salud, entre otras cosas.
¿Está predestinado que vayamos a tener mala salud durante este tránsito? No, en absoluto. 
Si hemos descuidado nuestra salud, y los hábitos que nos aportan bienestar (suficiente descanso, buena alimentación, algo de ejercicio físico, etc.) entonces es probable que ahora "paguemos las consecuencias" y se nos resienta la salud, forzándonos el tránsito a que comencemos a cambiar nuestras actitudes y a cuidarnos más.
Pero si hemos mantenido un saludable estilo de vida, entonces el tránsito, como mucho, nos dará algo de cansancio, cierta bajada de vitalidad, de modo que sintamos que debemos parar un poco el ritmo de nuestra vida diaria, lo cual redundará en una mejoría de nuestro estado vital.

 Como vemos, el destino no está escrito, aunque hay momentos en que nos alcanza el resultado de anteriores decisiones.
Por decirlo de alguna manera, está escrito que en un momento determinado se ponga a llover, pero nosotros decidimos si salimos a la calle o no, si cogemos un paraguas o nos mojamos.

 Entender de este modo la astrología nos puede ser muy útil, para entendernos y para comprender qué nos pasa y qué debemos hacer en cada momento, cuál es la mejor decisión.
Pero acercarnos a la astrología con superstición y miedo sólo trae desazón y problemas. Por ello no todo el mundo es apto para utilizar esos conocimientos, sobre todo cuando los malinterpretamos, sólo previendo catástrofes y desgracias por todos lados.
 O cuando intentamos manejar nuestro destino, en vez de ajustar nuestra vida a cada circunstancia y momento que nos sobrevenga, pues la Vida se ríe del soberbio y ayuda al sencillo.
A este respecto me viene a la mente la gente que, cuando se hace una Revolución Solar y no le gusta lo que sale, estudia concienzudamente dónde irse su próximo cumpleaños (relocalización, o cambiar las casas del Retorno Solar, como se llama esta técnica), intentando que su futuro sea a su gusto y acomodo, creyendo que el destino es producto del azar, en vez de darse cuenta que hay un Ser Superior que tiene un plan y un propósito para nuestra vida, y es siempre para nuestro mayor bien.

 Y hay un último detalle, en verdad el más importante: el futuro está en manos de Dios, y Él puede cambiar cualquier circunstancia de nuestra vida en un instante.
Para el que cree, esto es un consuelo y una paz muy grande. Pero para el no creyente esto es locura y una ilusión de gente ignorante. A cada cual según su creencia.
 Cumplamos con nuestras obligaciones y deberes, pero cuando tengamos problemas acudamos confiados a la Fuente de la Gracia y de la Misericordia, y con toda seguridad alcanzaremos la solución a nuestros problemas. 

 Aquí está el texto que mencioné al principio. Hace más de dos mil años un sabio escribió esto, y parece que sigue de actualidad:   

  Libro de la Sabiduría (13,1-9):
 "Vanos por naturaleza son todos los hombres que han ignorado a Dios, y han sido incapaces de conocer al que Es, partiendo de las cosas buenas que están a la vista; y no han sido capaces de reconocer al Artífice de todo esto, fijándose en sus obras, sino que tuvieron por dioses al fuego, al viento, al aire ligero, a la bóveda estrellada, a las órbitas astrales, al agua impetuosa, y a los astros del cielo que presiden el curso del universo.

 Si, fascinados por su hermosura, los creyeron dioses, sepan cuánto los aventaja su Dueño, pues los creó el propio autor de la belleza; y si tal poder y energía los llenó de admiración, calculen cuánto más poderoso es quien los formó; pues, por la magnitud y belleza de las criaturas, se descubre por analogía a quien les dio el ser. 

 Con todo, a éstos poco se les puede echar en cara, pues tal vez andan extraviados, buscando a Dios y queriéndolo encontrar. Viven, en efecto, en medio de sus obras, las exploran e investigan y quedan seducidos por lo que ven, pues son bellas sobremanera las cosas que contemplan.
 Pero ni siquiera éstos tienen excusa, porque, si lograron saber tanto que fueron capaces de averiguar el principio del cosmos, ¿cómo no encontraron antes al Señor del mismo?"

 ¡Que tengáis una Feliz Navidad y un mejor Año Nuevo!

-Opiniones y reflexiones. Miguel Caparrós





 




sábado, 21 de enero de 2023

PLUTÓN EN ACUARIO, UNA REFLEXIÓN

 Plutón, el planeta de la regeneración y de los grandes cambios, entra en Acuario por primera vez (en este nuevo ciclo de 248 años) en marzo de este 2023.
Estará directo y retrógrado alrededor de los últimos grados de Capricornio y primeros de Acuario hasta noviembre de 2024, cuando ya entrará definitivamente en este Signo, durante 19 años, hasta 2043, cuando comenzará su ingreso en Piscis.

 ¿Qué ha transformado durante su largo tránsito por Capricornio, el signo de las figuras de autoridad (Reyes, Iglesia, Bancos, Políticos, etc.)? Pues precisamente ha destapado la corrupción y las malas prácticas que había en estos grupos de poder, pero que había estado oculta. 
Plutón no destruye por gusto de destruir (esa fama la tiene el dios de la guerra griego Ares, que se ciega con la sangre y no controla su ira). Plutón intenta destruir para reconstruir, para regenerar lo que estaba podrido o enfermo en un estado mejor, más equilibrado y saludable.

 Para intentar vislumbrar lo que nos puede traer el tránsito de Plutón por Acuario debemos primero entender que representa este Signo: Revolución. Libertad. Avances científicos y médicos. Inteligencia Artificial, etc.
Los grandes avances en el terreno científico y médico ya van siendo una realidad, y vemos venir un enorme progreso tecnológico prometedor.
Pero... ¿Qué hay en cuanto a la ética? Todos los avances científicos y tecnológicos pueden ser, y son, un arma de doble filo. ¿Qué límites podemos poner a la investigación de intentar crear humanos artificiales, o modificados genéticamente?
¿Qué límites podemos poner a la Inteligencia Artificial para evitar el control total y absoluto de la población por parte de pequeños grupos de poder?
Y estos son parte de los riesgos y peligros que vamos a tener que afrontar en los próximos años y décadas.
Me viene a la mente la novela de George Orwell, "1984", que publicó en el año 1949 del siglo pasado, y narra la hipotética humanidad del futuro, donde todo estaba controlado y dirigido por un Gran Hermano totalitario, el cual controlaba y reprimía hasta los pensamientos y sentimientos de la población.
Este futuro ya está aquí. La tecnología que lo permite ya está aquí. Y los estados totalitarios y los grupos de poder que podrían convertir esa novela en una realidad ya están aquí.

 Los que soñábamos de jóvenes en una próxima e idílica "Era de Acuario", donde el amor, la justicia y la Hermandad de los hombres iban a convertir nuestra vida en la Tierra en una especie de antesala del Paraíso, nos hemos dado de bruces con otra realidad mucho más triste y deprimente.
Se podría haber conseguido, tenemos los medios y la tecnología necesarias, pero la avaricia, la codicia y el afán de poder desmedido de algunos, junto con el letargo y la dejadez de la mayoría, han traído lo contrario a ese idílico sueño.

 ¿Está la solución entonces en una Revolución, en una revuelta popular que destruya a esos malvados enemigos que impiden nuestra prosperidad, libertad y felicidad?
¿Ha funcionado acaso alguna revolución impuesta por las armas en donde se destrona al poderoso tirano, causando de paso gran sufrimiento y muertes, y después se pone en el poder un dictador igual o peor que el derrocado? La historia así lo demuestra, no tenemos que buscar en los libros de historia antiguos, sino actuales.

 Acuario es un revolucionario que después se convierte en lo mismo que aquello contra lo que ha luchado: en un dictador de "sus ideas revolucionarias y progresistas" las cuales impone a todos, cueste lo que cueste, caiga quien caiga, en nombre de la "justicia y del progreso de los pueblos".

 Ya se va notando la influencia de Plutón cambiando de Signo, pues el tránsito es lento y progresivo, no brusco, por lo menos al comienzo, y desde hace un cierto tiempo algunos nos vienen imponiendo un pensamiento único, el suyo, que creen que es el más acertado, y se sienten con la superioridad moral de imponerlo a la sociedad en su conjunto, en nombre de "su" progreso y libertad.
 
 Acuario también rige lo extravagante, lo raro, lo diferente, lo anti convencional. Y algunos quieren imponer su ideología de género, donde nada es lo que parece y nadie tiene claro quién es qué. Pero ellos vienen a salvarnos y nos lo aclaran: uno no es hombre ni mujer, sino lo que sientes que eres. Y te puedes mutilar los pechos, o los genitales, y hormonarte de por vida, para cambiar de género sexual. Puedes ser lo que quieras, en eso consiste esa "libertad". Causando gran dolor psicológico y emocional, y también físico de forma irreversible, a muchos jóvenes y niños que sólo están pasando la etapa de la crisis de identidad normal en cualquier pubertad o adolescencia.
¿Qué oscuro poder en la sombra está trayendo todo esto?
¿Qué oscuros intereses sociales y económicos les mueven?

 Para no terminar esta reflexión de forma pesimista, al fin y al cabo qué sabemos nosotros lo que nos traerá realmente el futuro, intentemos ver los rasgos positivos del Signo de Acuario: 
-Hermandad entre las diferentes razas y pueblos; cambios positivos en las tradiciones que se hayan podido volver demasiado rígidas e inútiles para solucionar los retos que tenemos ante nosotros.
-Ver a la humanidad como un solo pueblo, una sola comunidad de personas en diferentes áreas de una Tierra que es nuestro hogar común. 
-Tecnología que permita limpiar la contaminación que hemos provocado, convirtiendo nuestro Planeta en un basurero.
-"Vive y deja vivir", respetar la diferencia de pensamiento y de prioridades de cada uno, buscando el bien común.
-Respeto a las convicciones religiosas de cada cultura o raza, no intentando imponerse unas sobre las otras, ni imponer el ateísmo a quien tiene su propia fe, y viceversa.

 La utopía es el reino de Acuario, pero si no nos atrevemos a soñar un mundo nuevo, nunca lo haremos realidad.
Pero va a hacer falta un gran milagro para que la humanidad cambie su rumbo hacia la autodestrucción, por la confraternidad entre los pueblos y la paz entre nosotros.
Ese milagro, o lo hace la naturaleza dándonos una gran sacudida que nos haga reaccionar, o lo hace Dios que todo lo puede.

 Plutón en realidad no hace nada, sólo es testigo del acontecer que ha de venir durante esta época, tiempo de grandes cambios y transformaciones que, de un modo u otro, vamos a vivir.
Esperemos, con el ánimo idealista y esperanzado de Acuario, que el cambio traiga un mayor bien para todos.
Lo veremos.

-Opiniones y reflexiones. Miguel Caparrós    
 

 

viernes, 22 de octubre de 2021

LA ASTROLOGÍA Y EL MIEDO

 Hay una tendencia muy grande en la actualidad de utilizar la astrología como un medio para asustar a la gente, así como también muchas personas se acercan a la astrología con un supersticioso interés de saber cuándo van a sucederle “esos terribles acontecimientos que salen en su horóscopo”.

 Cada mes hay, por lo menos, dos acontecimientos “temibles”, la Lunación o Luna Nueva, y la Luna Llena. 
“Esta Luna Llena cae en Aries y en mi casa 7. ¿Significa eso que me separaré de mi actual pareja?”, preguntan asustadas algunas personas. 
Además están los “terroríficos” eclipses de Sol y de Luna. 
De Sol hay un promedio de 2 eclipses al año, y de Luna entre 2 y 7 eclipses anuales. O sea que puede haber hasta 9 eclipses cada año. Y cada vez que se aproxima la fecha de alguno siempre hay alguien quien temeroso comprobará que le “cae” en su casa 8 o 12, y vivirá un tiempo asustado ante la posibilidad de una muerte u hospitalización de alguien cercano o de uno mismo. 

 Y yo me pregunto en voz alta: “¿Vale la pena acercarse a la astrología de esta manera, para vivir angustiado previendo calamidades que, afortunadamente, casi nunca suceden?”
No, definitivamente no vale la pena. 

 Hay dos tipos de cartas astrales: la carta natal, (con la cual no debiera haber ningún problema enfocando constructivamente la interpretación), y las diferentes cartas de técnicas predictivas (revolución solar, tránsitos, arco solar, progresiones, etc.) 
Y este segundo tipo de técnicas, las predictivas, son las más dadas a enfocarse mal, como astrología fatídica y de destino. 

 Dice un conocido adagio astrológico: “Los sabios gobiernan sus estrellas, y los necios son gobernados por ellas”. 
Es decir, si uno se conoce a sí mismo lo suficientemente bien, normalmente ya pasados los 40 años, después de haber pasado la cuadratura de Plutón en tránsito a Plutón natal, y es “sabio” o conocedor de sí, lo más probable es que cualquier tránsito, sea de la técnica predictiva que sea, uno lo viva de forma positiva, sacando provecho incluso de los aspectos más tensos (conjunción, cuadratura y oposición), pues estos tránsitos no harán sino activar algo que ya conoce uno, y en la medida que tenga ese aspecto suyo (emociones, subconsciente, sentimientos, etc.) más o menos en armonía o equilibrio, el tránsito lo reforzará positivamente, o le hará consciente de que tenga que hacer algún reajuste. 
El “sabio” (el conocedor) gobierna sus estrellas (sus tránsitos). 
Pero aquellas personas que sean “necias”, es decir (no conscientes de sí mismas), con partes de su ser rechazadas, proyectadas o negadas, estas personas “serán gobernadas por las estrellas”, por los tránsitos, que harán que la manifestación más negativa del tránsito tenga lugar en su vida. 

 Pero es muy importante que consigamos entender profundamente el significado que cualquier tránsito nos trae. 
Los tránsitos (los movimientos de los astros aspectando partes de nuestra carta natal) es la forma en que la Vida, o una Consciencia Superior, o nuestra Alma, tienen de hacernos crecer, de obligarnos a evolucionar, ya que la tendencia natural del hombre es la inercia, no hacer nada que nos cueste esfuerzo. 

 Los planetas transitantes no nos “traen nada”, sólo reflejan que ha llegado el momento de trabajar tal o cual aspecto de nuestra vida. 
-Júpiter, el Benéfico mayor, no “trae” suerte, aunque es una oportunidad de mejorar aquella área de nuestra vida por donde transita, pero no nos regala nada que nosotros no hubiéramos trabajado previamente. 
-Saturno, el viejo maestro, no castiga con retrasos ni pérdidas, ni con desánimo ni depresión. Sólo nos pone un examen donde deberemos probar que hemos madurado esa parte de nosotros por donde él transita. 
Si aprobamos el examen nos “recompensa” con más madurez, equilibrio, sabiduría, maestría y reconocimiento profesional, etc. 
Pero si suspendemos el examen el desánimo, la depresión o tristeza y los posibles retrasos y dificultades que tuviéramos son avisos de lo que aún tenemos que seguir trabajando en nosotros o en nuestra vida. 
-Urano, el despertador de conciencias, no pone nuestra vida “patas arriba”, a menos que sea necesario que nos dé una fuerte sacudida para conseguir que reaccionemos. 
Urano nos pide, o nos exige, reajustes y cambios en aquellas áreas transitadas, si fuera necesario algún cambio o mayor evolución. 
Pero si ya estamos en armonía o equilibrio, o bien mejorará esa parte nuestra transitada, o no sentiremos el transito especialmente significativo. 
-Neptuno, el diluidor de fronteras, no traerá confusión o engaños y estafas a nuestra vida, a menos que seamos nosotros mismos los que estemos ciegos ante aspectos nuestros que debiéramos ser conscientes y mejorar. 
Neptuno quitará las vendas de nuestros ojos, o derribará murallas tras las cuales nos escondemos para no ver, o para defender nuestra vulnerabilidad, obligándonos a afrontar lo que no hayamos querido reconocer, de modo que tengamos la oportunidad de trabajarlo y mejorarlo. 
-Y Plutón, el dios de los infiernos, nos obligará a mirar a la cara crudamente aquellos aspectos nuestros enterrados y no reconocidos, proyectados o negados por considerarlos instintos salvajes, inadaptados o claramente “diabólicos”.   
Pero es solamente la negación y la represión lo que ha convertido esas posibles manifestaciones de partes nuestras en algo negativo y maligno, no porque lo sean por sí mismas. 
Y con sus tránsitos la vida nos obliga a reconocerlos y trabajarlos. 
Un hijo nuestro, aunque sea problemático, salvaje e inadaptado, necesita ayuda, no la cárcel. 
Y eso es lo que hacemos cuando hay partes de nosotros que rechazamos por considerarlas negativas, en vez de considerarlas “ineducadas”, faltas de educar, y las relegamos a la cárcel de nuestro oscuro subconsciente. 
Plutón en tránsito no saca nuestros “demonios”, a menos que realmente los tengamos dentro, escondidos. 
Es simplemente el momento de sacar afuera lo reprimido, lo que tengamos escondido dentro y trabajarlo. 
Si estamos por debajo de lo que debiéramos expresar, por timidez, debilidad o miedo, el tránsito es la oportunidad de reforzar esa parte nuestra que está infravalorada en su potencial real. 
Por el contrario, si estamos infatuados o engreídos, creyéndonos poderosos e intocables, Plutón destrozará y hará caer esa autoimagen distorsionada, de modo que tengamos la oportunidad de volver a construirnos con más cuidado y con más realismo. 

 ¿Tenemos por tanto que tener miedo mirando nuestros tránsitos y temiendo siempre lo peor? No, en absoluto si nos conocemos suficientemente, si somos “sabios” y hemos trabajado nuestro carácter y demás partes de nuestro ser. 
Pero si somos “necios”, poco conocedores de algunas partes de nosotros mismos, entonces en el fondo en vez de miedo debiéramos alegrarnos de poder transformar, gracias a los tránsitos, nuestra ignorancia (de nosotros mismos) en sabiduría, armonía y felicidad. 
¿Que esto no es fácil?, seguramente no lo sea, pero más duro es vivir toda la vida en la ignorancia y sufriendo los tránsitos difíciles en toda su crudeza y negatividad, sin jamás reaccionar ni mejorar. 

 Así es como yo lo veo, así es como a mí me sirve entender la maravillosa y profunda práctica de la astrología. 
Y me hace feliz. 

-Opiniones y Reflexiones. Miguel Caparrós




lunes, 27 de abril de 2020

SEÑORES DEL DESTINO

 Leí hace poco un artículo, no recuerdo dónde ni de quién, que resaltaba la importancia de hacerse la Revolución Solar un poco antes del cumpleaños, para ver la conveniencia de cambiar algún emplazamiento "conflictivo" que pudiéramos tener ese año.
Esa técnica se llama "relocación", es decir pasar el cumpleaños en otra localidad diferente a la habitual.
Con ésto uno consigue cambiar los emplazamientos "problemáticos" de una Casa a otra de la carta de Revolución Solar.

jueves, 9 de abril de 2020

CORONAVIRUS Y ASTROLOGÍA

Cuando comencé a estudiar astrología leí una frase que no he olvidado, aunque no recuerdo de quién es: "Hay tantas clases de astrología como astrólogos hay".

lunes, 30 de marzo de 2020

URANO EN TAURO Y LA ACTUAL CRISIS MUNDIAL

Escribo ésto en plena pandemia del Coronavirus. 
Tauro representa la Naturaleza, por un lado, y el dinero y la economía, por otro lado. 
El tránsito de Urano por este Signo es reflejo de la actual situación que estamos viviendo. 
Los astros no "traen" nada, solo indican y reflejan lo que está pasando en el cielo, y por reflejo (como es arriba, es abajo) en la Tierra y en las personas, o en la sociedad en su conjunto como sucede ahora.

martes, 30 de julio de 2019

EJEMPLO DEL NODO SUR Y LAS VIDAS PASADAS

 Si suponemos que el Nodo Sur está reflejando una vida anterior, normalmente la última, en esta Carta podemos ver cómo se puede interpretar este tema de una forma que nos dé una información útil para los problemas que podamos estar viviendo actualmente.

 Dos de los principales retos que esta persona ha venido a resolver en esta vida están reflejados por Marte y Saturno.
 Marte está retrógrado, con lo cual el natural fluir de la energía marciana está dificultado o reprimido. A la persona con Marte retrógrado en su carta natal le va a costar mucho defenderse y hacerse valer, e incluso expresar sus enojos y desacuerdos.
 Como Marte lo tiene en Leo, lo dicho anteriormente le dificulta expresar su identidad (Leo, regente el Sol) y defenderse cuando algo le afecta a su autoestima.

 Además tiene a Saturno en Leo, habiéndosele reprimido el normal desenvolvimiento de su persona, no habiendo recibido apreciación ni apoyo de su familia, especialmente de su padre, que fué violento y autoritario en casa.

 Marte lo tiene en cuadratura a Quirón, por lo que tiene una herida, debido a la agresividad que recibió en su infancia, y como Quirón lo tiene en Tauro posiblemente esa herida le afectó en su autoestima, por la falta de amor vivido en su hogar.

 Hay otros aspectos marcados en la carta con color verde que también refuerzan estos temas, pero vamos al tema del Nodo Sur y las vidas pasadas, que es lo que quiero exponer en este artículo.
 El Nodo Sur lo tiene en Aries, lo que sugiere que en la anterior vida esta persona fué una persona agresiva con los demás. Posiblemente fué muy dura con su familia y con los que le rodeaban, y por ello mismo en esta actual vida esta persona tenía una lección pendiente de aprender: que la agresividad hacia los demás hace daño, y que no es la forma adecuada de comportarse, especialmente con las personas cercanas.
 Ahora esta persona ha podido comprobar en sí misma lo altamente perjudicial que es ser violento e imponer la autoridad con dureza.

 Marte retrógrado y Saturno en Leo le han obligado a tener que pasar por esa experiencia, sin poder defenderse.
 Ahora, una vez aprendida la lección podrá utilizar esas energías de forma positiva y constructiva. Podrá ser asertivo sin tener por ello que mostrar agresividad, solo su fuerza de carácter y determinación.

 Con esto he pretendido exponer que en una carta natal no hay nada al azar ni que sea negativo en sí, sino lecciones a aprender.
 El karma no es algo negativo, ni una pena que debamos pagar. Es más bien una lección pendiente, un examen no aprobado que debemos superar. Un peldaño más en la escalera que nos lleva hacia nuestra evolución y meta final.

-Opiniones y Reflexiones. Miguel Caparrós 

  

domingo, 21 de abril de 2019

LA CASA 2 Y LA PARÁBOLA DE LOS TALENTOS

La casa 2 contiene varios significados: la del dinero, la forma de conseguirlo, de lo que valoramos, de la autoestima o autovaloración…y además es la casa donde vemos reflejados nuestros talentos y dones innatos.

Por ejemplo, quien haya nacido con Venus en esta casa tendrá un don para el canto, para el arte, para apreciar lo bello, para todo lo armonioso, posiblemente para conseguir dinero, etc.
Quien haya nacido con el Signo de Sagitario en su casa 2 tendrá un don innato para encontrar significado a lo que le pasa, a la vida, será un filósofo nato, puede que tenga facilidad para aprender idiomas extranjeros, el optimismo, la alegría y la fe pueden ser herramientas que le faciliten ganarse el sustento, etc.

O sea que esta Casa refleja aquellos “talentos” que la vida nos ha regalado para ayudarnos a desarrollarnos en esta existencia. 
Incluso lo podemos ver como aquellas aptitudes que aprendimos a desarrollar en una vida pasada y que en esta las traemos como bagaje en nuestro equipaje psicológico o emocional.

El asunto es: ¿Qué voy a hacer con estos “talentos”? ¿Los voy a desarrollar más aún, los voy a utilizar para mi beneficio y el de quienes me rodean? ¿O por el contrario voy a dejar que solamente sean unas infructuosas capacidades las cuales no voy a utilizar, dejando que se oxiden y se echen a perder?

Hay una parábola que habla de este asunto, aunque como toda parábola lo hace en forma de lenguaje simbólico, al igual que nos ha llegado mucha sabiduría del pasado en forma de fábulas o leyendas. 
Estamos tan acostumbrados a oírlas que las desechamos por viejas, antiguas o cosas de la “vieja y obsoleta religión”, con lo cual nos perdemos su gran lección y mensaje.

Dice así (más o menos): “Hubo un Señor que se iba a ausentar de su hacienda durante un tiempo, debido a que iba a realizar un largo viaje. Reunió a sus jornaleros y sirvientes y le dio a cada uno según consideró que debía hacerlo. A uno le dio 1 talento, a otro 5 talentos, a otro 3 talentos, a otro 10 talentos… y así repartió a cada uno según le pareció conveniente.
Les dijo, estaré fuera durante un tiempo, cuando vuelva os pediré cuentas de lo que habéis hecho con los talentos que os he prestado.
Uno tuvo miedo de perderlo y lo guardó debajo del colchón, sin usarlo. Otro compró semillas y sembró un campo de trigo, del cual recolectó varios sacos del cereal. Otro se los gastó en vino y juergas, perdiéndolo todo. Y así cada uno de ellos hizo lo que quiso con esos talentos prestados por el dueño de la casa.
Al tiempo volvió el dueño, los reunió y les pidió cuentas de aquellos talentos que les dio en préstamo. A quienes los multiplicaron les dio aún más talentos, pero a quienes lo malgastaron o no los utilizaron les castigó severamente.”

Esto parece un cuento de “curas” para gente crédula e ignorante, pero encierra un profundo mensaje para quien sabe leer entre líneas y descifrar su significado.

Nacemos con unos talentos o dones innatos, regalo de la vida para que los desarrollemos y den su fruto. Estos nos harán sentirnos realizados y contentos en la medida en que los utilicemos. Cuanto más los usemos más se desarrollarán y mayor fruto darán, a nosotros mismos y a los demás. 

Pero si nos negamos a realizar el esfuerzo de darles forma y sacarlos a la luz, el “castigo” que obtendremos será la frustración y una vida sin significado, pues habremos malgastado o dejado de utilizar aquello para lo cual hemos venido a este mundo, a dar fruto y a ser felices siendo totalmente aquello para lo cual vinimos a ser.

Los talentos y los dones también se ven en los sextiles y los trígonos que tenemos en nuestra carta natal. 
Solamente si hacemos el esfuerzo de expresarlos y darles forma saldrán a la luz, si no pasaremos la vida sin haberlos expresado en absoluto, siendo el resultado el mismo del ejemplo anterior: la frustración y el pensar que la vida ha sido injusta con nosotros, pues sabemos que en el fondo nos merecíamos más, solo que no hemos hecho el esfuerzo requerido para ello, quedándonos en la queja infructuosa y estéril, en vez de darnos cuenta de que si hay algún “culpable” de nuestra insatisfacción solamente seremos nosotros los causantes de ella.

Reconozcamos nuestros talentos y démosle uso. Así alcanzaremos mayor realización y felicidad, o al menos paz interior.

-Miguel Caparrós. Opiniones y Reflexiones.


viernes, 6 de octubre de 2017

Revolución Solar y destino


Hay una técnica, cuando se saca la Revolución Solar para el año venidero, que se llama Relocalización o Relocación.

Esta técnica consiste en estudiar la Carta del  consultante e intentar que, cambiando de ciudad el día, o los días alrededor de su próximo cumpleaños, la nueva Carta anual salga al gusto deseado.

Dejando por descontado que todas las opiniones son respetables, ahora voy a exponer la mía: jugar a ser Dios no es lo mío, prefiero enfocarlo desde otra perspectiva.

Como ejemplo voy a contar una anécdota. Hace poco vino una mujer a consultarme sobre su Carta Natal y me comentó que un astrólogo reconocido le hizo una Carta de Revolución Solar a una amiga de ella.
El astrólogo le recomendó pasar el día de su cumpleaños en otro país, para que “un mal planeta no le cayera en la Casa de la enfermedad”.

Me quedé pensativo y le dije que seguramente se refería a que Saturno caería en la Casa 12 (hospitales, enfermedades crónicas…), y que el astrólogo supondría que eso podía derivarse en una larga estancia en un hospital, debido a algún accidente o enfermedad, con lo que le sugirió que se fuera a otro lugar en su cumpleaños, cambiando al planeta de Casa, a otra supuestamente más “benéfica”.

Cuando una persona confía en que la vida tiene su propio plan diseñado para cada uno de nosotros, y en que éste es exactamente el que necesitamos para nuestra evolución y madurez, no teme nunca ningún tránsito, pues no va vaticinando calamidades, sino oportunidades.

Ese Saturno (si fuera este el supuesto “maleficio” para su Revolución Solar), puede significar perfectamente que la persona necesita pasar durante dicho año mucho tiempo a solas consigo misma, reflexionando sobre su vida, sus circunstancias o lo que sea en que ésta necesite poner el foco de atención.

Y este pronóstico es mucho más enriquecedor que asustar a la gente con accidentes, enfermedades y desastres.

Sólo cuando uno no hace caso a los mensajes  que nos manda la vida de hacer o dejar de hacer algo (hay un tiempo para cada cosa en la vida, y cada cosa de la vida tiene su momento), entonces no dejaremos al “destino” otra salida que hacer que enfermemos o tengamos un accidente, que al obligarnos a permanecer mucho tiempo a solas -mucho tiempo para pensar- finalmente hayamos atraído el nefasto augurio que ese astrólogo le hizo.

Vayamos con los tiempos, no intentemos que los tiempos se ajusten a nosotros. 
No somos dioses, por lo menos no por ahora.


-OPINIONES Y REFLEXIONES. Miguel Caparrós




lunes, 17 de julio de 2017

Recuperando al niño interior


LA CASA 5 Y LA ALEGRÍA

La Casa 4 refleja cómo fue nuestro hogar durante la infancia, y la Casa 5 nos habla de cómo nos sentíamos cuando éramos niños.


Muchas veces nuestra infancia no fue todo lo feliz que hubiera sido deseable, por ejemplo cuando tenemos a Saturno  o a Capricornio en la Casa 5.

Entonces seguro que nos faltó alegría, entusiasmo y ganas de vivir alegre y despreocupadamente.


Después, cuando somos padres y tenemos hijos, tendemos a recrear esos primeros años de nuestra vida, imponiéndoles una disciplina algo estricta y con falta de disfrute del simple hecho de tener a nuestros pequeñuelos correteando entre nuestras piernas riendo alegremente, como cualquier niño necesita ser y expresarse.


Ni disfrutamos de nuestra infancia, ni disfrutamos de la infancia de nuestros hijos. ¿Qué hacer, entonces? Tal vez la forma más “sencilla” de cambiar estos hábitos y de forma de ser, sea cuando un tránsito importante activa nuestra Casa 5.


Un tránsito de Júpiter puede significar 1 año o un poco más, en que podemos buscar nuevas formas de conectar con nuestra infancia, con nuestro “niño interior”, y sanarlo.


Mediante el juego y las actividades creativas que nos faciliten entrar en contacto con nuestra energía infantil (puede ser un buen momento para ponernos a estudiar música, o pintura, o entrar en un grupo de teatro amateur, o cualquier otra actividad que nos haga sentir bien), nos pueden ayudar a reconectarnos con nuestra inocencia y con la espontaneidad que tal vez se nos negó en nuestra más tierna infancia.


También podría darse el caso de que durante este tránsito tuviéramos un hijo, y aprovecháramos para darle esa alegría y amor que tanto hemos necesitado nosotros mismos.

Este podría ser un momento excelente para que nos tiremos al suelo, y juguemos con los niños como si un niño más fuéramos ahora, y recuperar esos sentimientos de regocijo y placer sin ningún motivo en especial.

No sólo un tránsito del alegre y expansivo Júpiter podría ayudarnos a recuperar esto.


También un tránsito de Plutón puede ser transformador ahora, y destapar nuestra inocencia y alegría no expresada.


O uno de Neptuno, suavizando la rigidez y un sentido del deber demasiado estricto.


Incluso Urano puede despertarnos a esa infancia olvidada, para recuperar el tiempo perdido.

A menudo también con un feliz romance podemos tomar contacto con nuestra alegría y ganas de vivir.

No olvidemos que la Casa 5 es la de Leo, en el Zodiaco Natural, y su regente, el Sol, es nuestro verdadero ser, nuestra esencia más real.

Sólo conectando con nuestra alegría podemos reencontrarnos con nuestra más preciada esencia interior.



-OPINIONES Y REFLEXIONES. Miguel Caparrós


miércoles, 28 de junio de 2017

¿Qué sentido tiene lo que me pasa?


EL SENTIDO DE LOS TRÁNSITOS

Recuerdo cuando empecé a estudiar Astrología que cuando leía sobre algún tránsito importante que estuviera acercándose, sentía miedo y mucho desasosiego en mi interior.

Ahora, con la perspectiva que me da la edad y las experiencias vividas, he dejado de sentir miedo ante ningún tránsito que se acerque o que esté viviendo.

Siempre hay un sentido coherente en todo lo que nos pasa, y si aprendemos a confiar en que cualquier vivencia que estemos pasando tiene un por qué, y que la finalidad de todo esto es la de fomentar nuestro crecimiento en consciencia y en madurez, entonces nos resultará más fácil o, al menos, más tolerable el afrontar cualquier tránsito que estemos pasando, por muy duro o difícil que nos pueda parecer ahora.


¿Qué vibración estamos recibiendo de un tránsito de Saturno, de Urano o de Plutón, que suelen ser los más difíciles de pasar? 

¿Estoy en consonancia con lo que mi Ser interior tiene destinado para mí en esta vida, o estoy totalmente desenfocado de mi propósito vital?


Pues dependiendo de cómo esté ahora recibiré una energía u otra. Soy yo con mi estado interior quien entra en sintonía con la vibración inferior de cualquier planeta, sufriendo las consecuencias de estar “fuera de tono”, o bien entro en sintonía con la vibración más elevada del planeta y consigo avanzar un poco más en consciencia y madurez, o en lo que sea que necesite para mi vida en este momento.


Realmente ¿en qué se diferencia un tránsito de Plutón en trígono a nuestro Sol natal, y otro de Plutón en cuadratura a nuestro Sol natal, por ejemplo?

En el primero, Plutón nos “invita” a que cambiemos todas aquellas actitudes y  estructuras de nuestra vida que no nos sirvan para el propósito de encontrar y expresar nuestra esencia más auténtica y elevada.

En el segundo, la cuadratura, Plutón nos “obliga” a lo mismo, pero normalmente de forma más tensa y urgente que si fuera un trígono o un sextil, aunque en el fondo la energía es la misma.

Plutón = cambios, transformación.

Sol = identidad.

Y las cosas se pueden volver muy tensas, tanto en uno como en el otro aspecto que Plutón haga a nuestro Sol, si no cooperamos.


Al final no es cuestión de tener miedo o de caer en un optimismo ciego, si no de responder al tránsito de forma adecuada.


Las preguntas que nos tenemos que hacer ante un tránsito de cualquiera de estos tres planetas, sobre todo, es: “¿Qué actitud debo modificar, qué cambio me está pidiendo la vida que haga mediante el simbolismo que refleja este tránsito? 

¿Me está doliendo lo que está sucediendo, lo estoy disfrutando, me siento bien?”
 Si duele es porque estoy en el camino equivocado, debo rectificar.

Si me siento bien es porque estoy en la senda adecuada, debo continuar.

Los tránsitos están para hacernos crecer, no para asustarnos, bloquearnos o hacernos vivir en el miedo.


-TRÁNSITOS Y CONCIENCIA. Miguel Caparrós



lunes, 29 de mayo de 2017

Visión de conjunto


    EL BOSQUE Y LOS ÁRBOLES

Para comprender verdaderamente a un ser humano mirando su Carta Astral, tenemos que tener una visión de conjunto.
Si nos quedamos con un solo Aspecto, o con cualquier Planeta en Signo o Casa, sin tener en cuenta la totalidad de la Carta, corremos el riesgo de no interpretar correctamente esa información que recibimos.

Por ejemplo, una persona puede tener una Luna en Capricornio, lo cual por sí solo parece un mal Signo para la emotiva y candorosa Luna, además de estar en “detrimento”, según las Dignidades Planetarias.
Entonces interpretamos: “su madre era una mujer fría o distante, o en el mejor de los casos muy trabajadora y eficiente”. Y seguimos la interpretación diciendo: “usted es una persona emocionalmente fría y retraída, tiene que hacer un esfuerzo en mostrarse más cercana y cálida, sobre todo con sus seres queridos y personas más cercanas”.

Y todo esto lo hemos leído en los libros de astrología, y es verdad.

Pero si echamos una mirada al conjunto de su Carta Natal, a lo mejor descubrimos que esa persona tiene un Ascendente Cáncer, lo que la hace muy vulnerable y sensible, y que Plutón está en su Casa 4, con lo que su infancia fue un tormento emocional, lleno de dolor.

Entonces, visto desde esta perspectiva, esa Luna en Capricornio que a primera vista parecía un impedimento para la felicidad y el bienestar de esta persona, se convierte en algo necesario para poder contener ese exceso de emocionalidad, a menudo dañina, que esta mujer ha venido a experimentar en esta vida.
Gracias a esa Luna en Capricornio ella tiene la posibilidad de equilibrar y estabilizar ese exceso de vulnerabilidad que tiene en su Carta.

Y es que la Vida es misteriosamente sabia, y nos “da la Carta Astral” perfecta y totalmente equilibrada, para facilitarnos el conseguir el objetivo que vinimos a alcanzar: expresar todo ese potencial único y maravilloso que está encerrado en ese círculo que es nuestra Carta Natal.

Realmente no hay nada malo en ninguna Carta Astral, lo que pasa es que a veces no sabemos interpretarlo en su contexto.

Si nos quedamos mirando los árboles, podemos perder de vista que en realidad es un bosque lo que tenemos delante.

-OPINIONES Y REFLEXIONES. Miguel Caparrós