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lunes, 14 de enero de 2019

LAS CASAS DEL HORÓSCOPO: LA CASA 1


La primera casa es cómo nos ven los demás, la imagen que transmitimos hacia afuera, lo cual está determinado por nuestra conducta externa y por las vibraciones que emitimos.

El signo en el Ascendente, y los Planetas en la primera casa, muestran nuestro modo de  presentarnos y conseguir de los demás lo que necesitamos. 
Es importante que analicemos esta casa para ver cómo nos manejamos con ella. 
Su armonía o desarmonía con las necesidades y los rasgos que aparecen en el resto de la carta es crucial para nuestro  bienestar. 

Por ejemplo, considérese el aprieto de un nativo de Leo con Capricornio en el ascendente: El Leo enamorado de la diversión quiere calidez y atención; pero el Capricornio ascendente hace que se presente como más bien prohibitivo, autosuficiente, taciturno y hasta lúgubre, obteniendo un género diferente de respuesta de la que el león hambriento necesita.

Observa tu primera casa desde este punto de vista. ¿Lo que estás emitiendo es lo que necesitas recibir de los demás?
De no ser así, deberás tratar conscientemente de expresar esas necesidades y cambiar el modo de relacionarte a fin de que se encuentren.

A menudo es difícil que veamos con exactitud cómo nos mostramos ante los demás.
Tal vez uno necesite confiar en otras personas para que se lo reflejen.
Estar en un grupo de crecimiento, o algunas conversaciones sinceras con amigos pueden ayudarte a verte tal como eres en realidad.
Hasta cosas tales como una foto instantánea, o el verte de repente reflejado en un espejo o en un escaparate podrán darte claves.

La conducta de la primera casa se aprende por lo general muy temprano, como modos de adecuarse a lo que tus padres insistieron que hicieras o fueses, o la actitud que tuviste que adoptar a fin de conseguir de ellos lo que necesitabas.
Tales pautas suelen continuarse mucho después cuando ya dejan de ser adecuadas o útiles para nosotros, como la mujer de cuarenta años que representa todavía a la niñita linda y tímida.
Pregúntate de dónde proviene tu conducta, si puede adaptarse a tu situación actual, y si te es útil para relacionarte con los demás en un nivel adulto.
(No toda esa conducta es mala; algo de ella podrá servirte muy bien y constituye tu particular sello de encanto).

Entender la conducta de la primera casa es tremendamente importante, porque es la primera impresión que uno causa a la gente, y por lo general esto es lo que le queda a ésta.
La gente habitualmente le recibe a uno de acuerdo a como uno se evalúa a sí mismo.
Si se presenta como un Don Nadie, también es así cómo le verán.

Tu conducta determina, pues, gran parte de cómo la gente te va a responder; y es mejor ser consciente de esa conducta y modificarla, si es necesario, para que uno sea un retrato de su yo real y de sus necesidades reales.

-Fuente: Donna Cunningham