A la séptima casa pertenece el importantísimo ámbito de las relaciones estrechas e íntimas, como el matrimonio.
Usted estará pensando: "Con seguridad es aquí donde su teoría está equivocada.
Corresponde a la otra persona si me ama y quiere estar cerca de mí".
Eso es indiscutible; sin embargo, parecemos escoger a la gente que encaje en nuestras necesidades inconscientes, sanas o malsanas.
Algunas personas se casan una y otra vez, pero siempre con alguien que resulta encajar en una pauta básica, sin importar cuán distinto parezca en la superficie.
Una mujer con padre alcohólico tiene con frecuencia una relación tras otra con hombres que ella descubre "demasiado tarde" que son alcohólicos.
Incluso dentro del ámbito de las relaciones más esporádicas, los solteros podrán hallar pautas en las personas con las que se citan: especialmente con las que se sintieron maltratadas.
Si desespera de hallar alguna vez una relación feliz, puede estar en funcionamiento semejante pauta.
Sólo cuando las necesidades inconscientes se identifican y se tratan, podrá usted esperar un género diferente de relación.
Mire al signo de la séptima casa, los planetas que hay en ella y la condición de su regente para ver qué pautas y necesidad dentro de usted puedan estar expresando sus relaciones íntimas.
Por ejemplo, una persona con Marte y Urano en conjunción en la séptima casa puede involucrarse repetidamente con socios o parejas excéntricas e inestables.
Esta persona necesita expresar por sí misma más su naturaleza excéntrica e inconvencional y darse más libertad.
Entonces tendría menos necesidad de escoger parejas o socios que la representen.
La séptima casa es opuesta a la primera; así, atraemos lo opuesto de lo que habitualmente expresamos en nuestra personalidad.
O sea que su modo de expresarse (en la primera casa) atrae a algunas personas y aleja a otras; y el eje de las casas primera y séptima podrá mostrarle qué está ocurriendo.
Tomemos unos pocos ejemplos:
Capricornio ascendente tiene a Cáncer en la séptima casa. Una persona con Capricornio ascendente deberá actuar siempre vigorosa y adecuadamente y así podría atraer a alguien con necesidades insatisfechas de dependencia: un tipo de Cáncer, o alguien canceriano.
Piscis ascendente tiene a Virgo en la séptima casa. Si tiene usted a Piscis ascendente podría actuar con vaguedad, confusión, desorganización y desesperanza; de modo que atraería a una persona de Virgo, o del tipo virginiano que saborearía la idea de cambiarlo y poner orden en su vida.
Como ya lo señalé, su signo ascendente, o su ascendente, tal vez no sea realmente usted, sino meramente las tácticas que usted adoptó de niño para seguir andando.
Así, cuando atrae a personas sobre la base de la conducta de la primera casa, tal vez atraiga a quienes no satisfacen sus necesidades básicas, de modo que se sentirá desdichado.
Para volver a nuestro ejemplo, supongamos que tiene un Capricornio ascendente y también es un nativo de Piscis con fuertes necesidades propias de dependencia.
A través de su Capricornio ascendente, usted atrae personas dependientes que no pueden cuidar de sí mismas y luego se sienten desilusionadas porque usted, a veces, quiere que cuiden de usted.
Sólo cuando comprenda que su actitud capricorniana de no necesitar jamás ayuda, está alejando a los que de otro modo se complacerían en ayudarle, podrá usted empezar a mostrar algunas de sus necesidades reales y hacerlas satisfacer.
El eje de las casas primera y séptima en nuestros mapas merece mucha reflexión, pues podrá ayudarnos a entender muchos problemas que tenemos en nuestra relación con las
personas, desde eI nivel más casual hasta el más íntimo.
-Fuente: Donna Cunningham

