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domingo, 5 de mayo de 2019

LAS DEBILIDADES OCULTAS

¿Cómo podrá usted saber qué energías reprime y qué energías oculta? Si la casa 12 es realmente su punto oscuro, entonces ¿cómo podrá arrojar luz dentro de esa oscuridad y empezar a ver las sombras que allí residen?

Nuevamente, comience efectuando una evaluación mental. Observe los planetas que están en su casa 12 o que la rigen. Pregúntese cómo siente esas energías en su vida diaria y cómo surge, dentro de usted, la manifestación negativa de tales energías.
Al hacer esto quizá se sienta incómodo; sólo podrá enfrentarse con las energías de la casa 12 cuando esté listo para hacerlo, y cuando se sienta bastante seguro de sí mismo para permitirles salir a la superficie.
Sin una actitud compasiva consigo mismo, sin capacidad de autoperdonarse y sin aceptación de las limitaciones humanas, no podrá tener lugar la integración ni la transmutación de las energías de la casa 12.
La buena disposición para aprender a ser humilde, y el anhelo de amarse tal como uno es, son requisitos previos a la integración de las energías de la 12ª casa.

A continuación describiré las debilidades ocultas que los planetas y signos de su 12ª casa podrían indicarle:
Cuando el Sol o Leo están en la casa 12, externamente usted tal vez parezca “haber desaparecido” en lo personal, como si no le diera importancia a sus propias necesidades personales, pero es probable que lleve dentro de sí un egocentrismo, un narcisismo y una arrogancia considerables.
En el fondo tal vez usted proteja a su ego contra las fuerzas externas que representan una amenaza para su orgullo y su autoestima.

Con la Luna o Cáncer en su casa 12, quizá usted sea hipersensible y pasivo; quizá no exprese sus necesidades infantiles de cuidados y protección. Como resultado de esto, puede que no se sienta cómodo cuando está rodeado de niños, o quizá no dé cauce a sus instintos maternales y no quiera tener hijos. Su debilidad oculta es su resistencia a ocuparse de sus necesidades emocionales.

Mercurio en esta casa puede inclinarnos a que suframos de tensión nerviosa, un incesante parloteo mental, autocrítica y preocupación. Géminis indica excesivos pensamientos y cavilaciones, lo mismo que una tendencia a enfrascarse en monólogos.
Virgo en esta casa es autocrítico, obsesivo acerca de las minucias y orden, y proclive a los pensamientos negativos.

Venus en esta casa sugiere que usted no da curso a su anhelo de tener una pareja, o de relacionarse principalmente con sus fantasías, en vez de hacerlo con la persona que está frente a usted. Es probable que sus debilidades internas consistan en amarse a sí mismo, ser vanidoso, dar
rienda suelta a sus apetitos o ser materialista.
Si está Tauro aquí, usted reniega de sus tendencias materialistas, de su dogmatismo, de su holgazanería o de su sensualidad.
Libra aquí, evita hacer frente a las compulsiones e ilusiones que interfieren en sus relaciones personales; su actitud de lograr la paz a cualquier precio, aplicada a usted mismo, tal vez le impida echar un honesto vistazo en su interior.

Cuando Marte o Aries están en su casa 12, usted evita ocuparse abiertamente de sus necesidades físicas y sexuales, y también de su ira, que es probable que se vuelva contra usted, o que la exprese como paranoia. 
Necesita aprender a ir abiertamente en pos de lo que quiere y defenderse.

Cuando Júpiter o Sagitario están en esta casa, usted evita enfrentarse con sus propios disparates y con el hecho de darse ínfulas con su propia rectitud. Al aferrarse a creencias o suposiciones sobre su propia persona, que no le sirven más, usted se limita y no se expande en el mundo exterior. También puede haber tendencia a vivir sus experiencias de manera exagerada, en el aspecto emocional.

Cuando Saturno o Capricornio están aquí, usted duda entre expresarse abiertamente y armonizarse con sus sentimientos negativos, en especial el temor, la culpa, la soledad y la desconfianza. 
Esta influencia de Saturno puede manifestarse como rigidez psicológica y retraimiento, por su dificultad para desprenderse de sus pautas del pasado. 
Sobre todo usted necesita armonizase en lo que atañe a sus represiones.

Si Urano o Acuario están en su casa 12, usted suprime su necesidad de independencia, cambio, libertad o autoexpresión individualista. Pero en un nivel interior, tal vez usted sea terco, dicte sus propias leyes, sea irresponsable e indisciplinado. Tal vez se sienta constantemente agitado por dentro.

Neptuno o Piscis en su propia casa sugieren que su debilidad oculta puede ser la hipersensibilidad, el apasionamiento por algo en especial, el escapismo o la fantasía, el autoengaño o la disposición para andar por la vida a la deriva, sin establecer cuál será su dirección. 
Quizá usted evite desarrollar y expresar abiertamente sus aptitudes creativas o espirituales.

Finalmente con Plutón o Escorpio en su casa 12, tal vez se niegue y tenga miedo de su fuerza interior, su crueldad y violencia potenciales, lo mismo que de su posibilidad de tener una experiencia sexual totalmente regenadora. 
Sus debilidades ocultas pueden consistir en el juicio riguroso que usted tiene sobre sí mismo, en su tendencia a manejarse sin tenerle lástima a nadie, y en su voluble actitud explosiva, que es más bien resultado de la represión de su intensa energía original, que de la canalización constructiva de ésta.

-Tracy Marks. Los misterios de la casa 12


miércoles, 3 de abril de 2019

LOS ASPECTOS DE LOS PLANETAS DE LA CASA 12


A menudo, las energías de los planetas presentes en su casa 12, se manifiestan de forma inconsciente y compulsiva. 
Estas actitudes y manifestaciones suelen estar indicadas por las cuadraturas de los planetas de la casa 12, o en el caso de que estemos proyectándolas en los demás, mediante las oposiciones.

Con frecuencia estaremos repitiendo la misma pauta hasta que podamos examinarla conscientemente, descubrir sus orígenes, y evolucionar, superando la necesidad que tenía dicha pauta de conducta.
Un examen de las cuadraturas con los planetas de casa 12 puede revelar información útil, en función de cómo se estén manifestando esos problemas ahí reflejados.

Por ejemplo, si usted tiene una cuadratura entre planetas presentes en su casa 12 y su casa 2, puede ser compulsivo en cuanto a gastar dinero, acumular bienes materiales, ganar dinero o comprobar cuánto vale personalmente.
Desde temprana edad, sus sensibilidades y conflictos relacionados con el planeta de su casa 12, pueden haber sido canalizados hacia los problemas descritos de su segunda casa.

Una cuadratura de las casas 12 a la 3 sugiere una energía subconscientemente motivada y orientada hacia la literatura, la comunicación, la interacción diaria y las relaciones con hermanas y hermanos.

Una cuadratura de la casa 12 a la 4 dirige su energía subliminal, y a menudo compensatoria, para que se concentre en el hogar y la familia.

Una cuadratura de los planetas presentes en las casas 12 y 8 puede ser la más útil de todas, porque el planeta de la casa 12 tal vez busque una salida que sea directamente psicológica o espiritual; es probable que su concentración en la psicología, la psicoterapia, los problemas de la vida y la muerte, el ocultismo y la sexualidad sea motivada por la energía del planeta de su casa 12.
Sin embargo, usted puede usar la sexualidad como un medio para intentar escapar de los conflictos de su casa 12.

Un ejemplo positivo de este caso podría ser Venus en casa 12, en cuadratura a Mercurio en casa 8:
La falta de amor, o la dificultad para expresar los afectos, puede solucionarse mediante el estudio (o el amor) hacia la psicología, temas alternativos u “ocultos”; comprender la muerte desde una perspectiva profunda y espiritual, o tener un acercamiento a la sexualidad de forma sana y constructiva.

El mismo ejemplo, pero vivido de forma negativa:
Tener amores ocultos, acercarse a la sexualidad mediante la prostitución o algún tipo de perversión mental, o incluso tener una atracción fatal hacia los niños o niñas.
Uno es libre de tomar el camino que prefiera, el constructivo o el negativo.
Los astros inclinan pero no obligan.

Si usted no tiene planetas en su casa 12, sino una o más cuadraturas con el regente planetario de dicha casa, entonces es probable que, de manera parecida, la naturaleza de este planeta, de este signo y de esta casa indique sus medios para canalizar la energía de su casa 12, o para buscar compensar sus problemas aún no resueltos.

Los sextiles y trígonos con los planetas de su casa 12 dirigen también la energía de los planetas hacia las demás casas, en las que podrán expresarse constructivamente, o en las que podrán hallar un medio para escapar de sus conflictos.
Estos aspectos son más fáciles de manejar que las cuadraturas, porque la energía desemboca fácilmente en una salida que le dé alguna satisfacción.

Sin embargo esta satisfacción no es necesariamente beneficiosa: un sextil de Plutón en la casa 12 a Neptuno en su casa 2, puede hacer que usted tienda a consumir bebidas alcohólicas, como un medio para no enfrentarse a Plutón en su casa 12, y evitar la agitación interior que éste normalmente produce.

Sus sextiles y trígonos pueden brindarle fáciles evasiones de los problemas de su casa 12, mientras que sus cuadraturas lo obligarán continuamente a ocuparse de sus conflictos psicológicos, aunque desplazados y dirigidos hacia otros sectores de su carta, las casas donde estén los planetas que le hacen cuadratura.

Finalmente, lo bueno puede no ser tan bueno, y lo aparentemente malo puede no ser tan malo. 
En nuestras manos está que sea una cosa o la otra.

- Tracy Marks. Los misterios de la casa 12.



martes, 26 de marzo de 2019

LA CASA 12 Y LA NIÑEZ

De acuerdo con Howard Sasportas, los planetas y signos de la casa 12 no sólo reflejan los problemas de la infancia sino también la vida en el seno materno.
La naturaleza de las energías implicadas en su casa 12 indican las experiencias que su madre tuvo durante su embarazo, y que usted absorbió antes de nacer, matizando sus primeras experiencias sobre la tierra.

Por ejemplo, si tiene a Saturno en su casa 12, tal vez usted se haya sentido especialmente restringido y limitado dentro del seno materno, en parte porque usted percibía los temores, las restricciones y las depresiones que su madre experimentaba durante el embarazo.

Su personalidad se estructuró y desarrolló durante los años de su infancia; jamás será usted otra vez tan dúctil como entonces.
Su modo de percibir el mundo con el paso del tiempo se endureció y tomó la forma de filtros, a través de los cuales usted todavía se percibe y percibe el mundo que le rodea.
La Luna, el Nodo Sur, así como los planetas y signos que influyen en su casa 12, fueron los principales filtros a través de los cuales usted “se topó” con la vida que existía fuera de usted mismo.

Una madre que tenga un hijo con su Luna en la casa 12 le dice literalmente: “No llores”, “No seas bebé”.
Los padres de una hija con Marte en su casa 12 le hacen saber, “imponiéndoselo”, que el hecho de que ella “se haga valer”, “tenga temperamento” y exprese su sexualidad o se manifieste con espontaneidad, son cosas que nada tienen de femenino y que no se aceptan de buen grado. Entonces le dicen: “Sonríe”, “No te enojes”.

Debido a que usted era una criaturita impotente y dependiente de los cuidados y el cariño de sus padres para sobrevivir, las prohibiciones dictadas por ellos tenían sobre usted una repercusión tremenda. 
Y ahora, cuando usted “se prohíba” o desapruebe en sí misma alguna actitud similar, es probable que tenga esas mismas sensaciones que vivió en su infancia.

El Sol en la casa 12 sugiere que sus padres no fueron un apoyo para que usted desarrollase su personalidad, y tampoco lo ayudaron a desarrollar la confianza en sí mismo.

Y la Luna en esa misma casa también sugiere que ellos no respondieron a las necesidades emocionales que usted sentía, o no le prodigaron los cuidados que necesitaba.
La Luna en la casa 12 también sugiere, con frecuencia, la pérdida de la madre a temprana edad, y profundas ataduras psíquicas que jamás fueron reconocidas abiertamente.

Mercurio en la casa 12 puede indicar que usted nunca se sintió libre como para establecer una comunicación con su familia, o que ésta lo trató como si usted fuera mentalmente inferior.

Venus en la casa 12 sugiere la existencia de una prohibición para expresar afecto o amor, o bien para cultivarse.

Si tiene a Marte en la casa 12, quizá no le permitieron expresar su enojo, o estar físicamente activo. 
Debido a que Marte implica el sentido del “Yo soy”, quizá no se le reconoció su identidad como un ser separado de sus padres, un individuo por derecho propio.

Júpiter en la casa 12 indica que sus progenitores desalentaron los esfuerzos que usted hacía para crecer y proyectarse más allá del estrecho mundo de ellos, valiéndose de su búsqueda filosófica personal en procura de un significado existencial, o en función de viajes y exploraciones de nuevos horizontes exteriores.

Saturno en la casa 12 sugiere la ausencia –psicológica o física- de un padre (o de una figura que ejerza la autoridad), el cual significara para usted un modelo, o le diera un ejemplo de disciplina, organización y modo de hacer frente a las realidades de la vida cotidiana, sin que se lo alentara a llevar a cabo lo que ambicionaba, o a desarrollar su espíritu de emulación, o bien, a creer que usted era capaz de triunfar.

Urano en la casa 12 sugiere que su individualidad y su originalidad eran sofocadas, y que usted se sentía obligado a amoldarse a lo que sus padres esperaban de usted.

Neptuno en la casa 12 sugiere que fue descuidado su desarrollo creativo y espiritual, y que, como resultado de ello, usted tendió a “vivir de fantasías”.

Finalmente, Plutón en la casa 12 sugiere que sus padres le prohibieron terminantemente que encarase y expresase este aspecto principal de la vida: las turbulentas energías de la pasión y la sexualidad, indicando también problemas de contenido emocional en torno al dinero, la muerte, el ocultismo y el uso del poder.

A causa de que usted no pudo expresar abiertamente las energías de su casa 12 en su niñez, es probable que lo incomoden y reniegue de ellas. 
Pero el hecho de que las sumerja bajo su consciencia no lo libra de ellas: más bien hace que se enconen y deformen sobremanera en la lobreguez del inconsciente.

Más allá de lo que usted percibe, los fantasmas del pasado, las imágenes que la memoria alberga –con experiencias de neta carga emocional- y el cúmulo de pensamientos negados o inexpresados, se convierten en lentes a través de las cuales usted sigue percibiendo la realidad.

Las experiencias de la vida adulta –que de algún modo resuenan internamente junto con importantes experiencias del pasado- dinamizan las respuestas y conductas que usted aprendió en sus primeros años; a menudo, son respuestas “que anteceden al uso de las palabras”, y que usted no puede recordar, ni siquiera formular mediante conceptos.

-Fuente: Tracy Marks. La misteriosa casa 12


miércoles, 20 de marzo de 2019

LAS CASAS DEL HORÓSCOPO: LA CASA 12

Cada una de las casas contiene tanta sabiduría e intuición que, ni un capítulo entero -o incluso un libro por completo dedicado a este tema- no podrían ni empezar a explorarlas en toda su profundidad.
Esto en ninguna otra casa es más cierto que con la mal entendida y muy difamada duodécima casa, la denominada casa de los secretos y los pesares.

A fin de enfocarnos, nos concentraremos aquí en los conceptos de represión y autoanulación que refleja nuestra casa 12, pues lo que mantenemos secreto para nosotros mismos con toda seguridad nos causará la máxima aflicción.

La represión es un mecanismo psicológico de defensa por el  cual los pensamientos, experiencias, necesidades, temores y deseos desagradables e inaceptables, son forzados a salir de la mente consciente y a entrar en el inconsciente.

A veces, debido a la naturaleza de dichos pensamientos o deseos, esto se realiza con tanta rapidez y hábito que no somos conscientes de ello.
Los sentimientos reprimidos no desaparecen; continúan retumbando en el inconsciente y fermentan trastornos diversos.
Las neurosis y la conducta neurótica de varias clases derivan por lo general del material reprimido.

La represión está conectada con la duodécima casa. 
El signo de la duodécima casa, y  todos los planetas que hay en ella, podrán mostrarnos qué clase de emociones, necesidades y acontecimientos del pasado estamos reprimiendo.
Incluso podríamos llegar a decir que la duodécima casa podrá mostrarle la fuente de su conducta neurótica.

La duodécima casa tiene también sus aspectos buenos y positivos; pero cuanto mayor sea la energía que usted desvíe hacia la represión, menor es la energía disponible para que exprese positivamente los poderes de esta casa.

EI descubrimiento, el examen y la disolución de su esclavitud a los secretos y pesares del pasado, podrán liberarle para que desarrolle el lado espiritual de su duodécima casa.

Observemos un ejemplo de cómo la energía de esta casa puede desviarse del uso autodestructivo hacia el constructivo.
Una persona allegada mía, con Leo ascendente y el Sol en Leo en la duodécima casa, está en una doble atadura real en lo que respecta al ego.
El Sol en Leo, Leo en el Ascendente, y eI regente del Ascendente (o sea, el Sol) en Leo, señalan todo ello a una persona que quiere ser el centro de atención en todo momento.
Sin embargo, este crucial Sol en Leo está en la duodécima casa, por lo que obtenemos un cuadro de que de algún modo esa persona aprendió, durante la infancia, que no es bueno demandar tanta atención.

¿Cómo se alimentará entonces el León hambriento de atención y aprecio? 
El veinteañero tempestuoso llamaba la atención por medios autodestructivos: enfermedades psicosomáticas que exigían cuidado físico, empleo de drogas que preocupaban a los padres, y el inmiscuirse en dificultades y crisis dramáticas que reclamaban rescate.

Pero con la madurez y alguna ayuda psicoanalítica, se resolvieron algunos de esos impulsos neuróticos autodestructivos, y la persona empezó a recibir atención con los modos más positivos de la duodécima casa, convirtiéndose gradualmente en un maestro espiritual.

La "autoanulación" es un término que los astrólogos manejan mucho en conexión con la duodécima casa. 
Tiene que ver con la autoderrota o los modos que con usted mismo se boicotea y actúa como su peor enemigo.
El signo y los planetas de la duodécima casa, más la posición de su regente, pueden mostrarle de qué manera es usted su peor enemigo.

No quiero que usted se quede con la impresión de que la duodécima casa es negativa, porque tiene gran poder para el bien cuando aprendemos a dejar de usarla destructivamente.
En una de sus bellas analogías, Rod Chase señala que al amanecer el Sol sube por el ascendente y atraviesa la duodécima casa. 
Esto significa que cuando hacemos brillar nuestra luz sobre las cosas ocultas de la duodécima casa, surge un nuevo despertar espiritual.

Tal vez brille sobre elementos ocultos en el inconsciente, sobre enseñanzas espirituales ocultas, o sobre personas ocultas en prisiones, instituciones o ghettos, que necesitan ayuda.
En todo caso, el uso positivo de los planetas de la duodécima casa, consiste en hacer brillar esa luz tanto para uno mismo como para los demás.

Fuente: Donna Cunningham



viernes, 15 de marzo de 2019

LA CASA 12 Y EL KARMA

Una de las maneras de enfocar la interpretación de la casa 12 es desde la perspectiva del karma, es decir, como si los planetas que tuviéramos ahí estuvieran reflejando algunos de los principales problemas que traemos sin resolver de vidas pasadas, además de las tareas inconclusas que hemos de encarar en esta vida presente.

El Nodo Sur Lunar es uno de los indicadores de cómo fue una vida pasada; el Signo que tenemos en la cúspide de nuestra casa 12 está indicando cuál fue nuestro Ascendente en la vida anterior, y los planetas que hay en ella, o bien rigiéndola, expresan en qué estuvimos ocupados principalmente en esa vida.

Los aspectos que tengan estos planetas nos hablan de cómo usamos estas energías, en dicha vida anterior, y los conflictos que tuvimos que experimentar.

Las cuadraturas o las oposiciones de la casa 12 (o las conjunciones difíciles, como por ejemplo las de Saturno-Plutón) sugieren el karma que se debe pagar: las heridas que uno infligió a otros, por las cuales deberemos efectuar las consecuentes correcciones.

Los trígonos y sextiles abundantes, que afecten a los planetas de la casa 12, o la existencia en ésta de planetas benéficos y ciertas conjunciones, (como por ejemplo la de Venus-Júpiter), sugieren una vida anterior que se caracterizó por el amor, la generosidad o el desarrollo interior.
Es probable que durante esta encarnación, el nativo sea premiado por todo lo que dio en el pasado.

Si tiene el mismo signo en las cúspides de las casas 12 y 1, entonces es muy probable que esta persona se encuentre con los mismos problemas de una vida anterior.
Quizá no llegó a comprender la lección que esa vida le dio, o que deba aprender algo más sobre cómo expresar ese signo constructivamente, antes de poder pasar a otra lección posterior. 
Sólo que esta vez uno ya no tiene posibilidad de escape, pues las energías de su casa 12 son proyectadas hacia afuera en el Ascendente, con lo que no le quedará más remedio que encararlas.

En cambio, si el mismo signo está en las cúspides de sus casas 11 y 12, entonces es probable que uno tenga que enfrentar el karma de la vida anterior a través de la amistad, de las actividades grupales y de causas que tengan como eje a la sociedad, y también mediante la búsqueda de sus propias metas.

Si dentro de su casa 12 tiene un signo interceptado, entonces en esta vida este nativo tendrá una tarea doble.
Primeramente deberá afrontar los problemas relacionados con el signo en la cúspide y con los planetas regentes de este signo.
A continuación uno deberá sumergirse aún más profundamente para encontrarse con las energías del signo que está interceptado.
Estos últimos problemas pueden ser viejísimos: vienen de muchas vidas pasadas y quedaron sin resolver.

- Tracy Marks:  "Los misterios de la casa 12”


jueves, 3 de agosto de 2017

LA CASA 12 Y LA ETAPA PRENATAL



La Casa 12 refleja nuestro subconsciente, las enfermedades heredadas o crónicas, etc. Pero también cuenta la historia de los 9 meses en que estuvimos en el vientre de nuestra madre, o más bien cómo los vivió ella.
Sabido es la conexión casi total que hay entre la madre y el bebé que lleva en su vientre.
Si la madre está alegre genera endorfinas que corren por sus venas… y también por las venas del hijo que lleva dentro.
Pero, en cambio, si la madre está asustada, su organismo genera adrenalina, su corazón late más deprisa y, por supuesto, lo mismo siente el bebé: miedo.
Pues esto es lo que vengo a decir: “lo que siente la madre lo siente el niño que lleva dentro”.
Cualquier Planeta que tengamos en nuestra Casa 12 es una reminiscencia de esa historia que vivimos… antes de nacer.

Si el Planeta está al principio de la Casa 12, en los primeros grados, esa vivencia ocurrió al comienzo del embarazo.
Si por la mitad, entonces ocurriría a los 4 ó 5 meses de embarazo.
Si está en el Ascendente, esa historia sucedió justo cuando nuestra madre nos dió a luz, cuando nacimos. 
Imaginemos que tenemos a Plutón en el Ascendente; seguramente nuestro nacimiento fue traumático. Igual nacimos con cesárea, o casi morimos justo antes de nacer.
Imaginemos que es Saturno quien está en los primeros grados, al principio de nuestra Casa 12; entonces es muy posible que nuestra madre, al enterarse del embarazo, se entristeció, tal vez no era buen momento para quedarse embarazada, o cualquier cosa por el estilo.
Sería muy positivo que pudiéramos hablar estas cosas con nuestra madre, si aún vive, e intentar comprenderla y ver porqué ella se sintió de una u otra forma, pues eso mismo es la respuesta a muchas de nuestras angustias y miedos, a menudo inexplicables, que podemos sentir en nuestra vida de adultos.
Pues ¿cómo me puedo sentir si en mi interior llevo la herida de aquello que mi madre sintió en algún momento de mi embarazo?
Seguramente muy mal, y tal vez indigno de estar vivo, o sintiendo que la vida no me acepta… o cualquier cosa así.

Haremos bien, pues, en investigar y preguntar a nuestra familia qué ambiente había, qué sucedió durante nuestro embarazo.
Cuando lo sepamos, que esto nos sirva para comprender, para perdonar (a nuestra madre, o padre, y a nosotros mismos), y para sanar una herida que nos puede estar marcando para el resto de nuestra vida.
Una vez hecho esto, ya puestos en paz con nuestro pasado, estaremos en condiciones de expresar la parte positiva de cualquier Planeta y Aspecto que podamos tener en nuestra Casa 12.

Habremos elevado nuestra conciencia y podremos empezar a sacar los tesoros escondidos que cualquier Planeta tiene.

Empezaremos a expresar nuestra Carta Astral en toda su belleza y perfección, pues a esto hemos venido a este mundo.



-ASTROLOGÍA PSICOLÓGICA. Miguel Caparrós




lunes, 3 de julio de 2017

La Casa 12 y las fuerzas ocultas


LAS FUERZAS OCULTAS DE LA CASA 12


Uno puede perderse en el laberinto de su duodécima casa y andar a la deriva y sin timón por la vida, extraviado en un mundo privado y oscuro, con temor de que los demás descubran lo que uno esconde, o sometido a la voluntad de los demás y en franca dependencia de drogas y alcohol.

O bien puede uno aprender a abrirse y empezar a transformar esas energías en amor, fe o un sentido de trascendencia, y motivarse para expresar externamente esas experiencias mediante sus relaciones, proyectos creativos o su trabajo.


A fin de abrirnos a todas las energías positivas y curativas propias de la Casa 12 (que solemos reprimir para no tomar consciencia de ellas), lo primero que tal vez necesitemos hacer es enfrentarnos con los temores, odios, sufrimientos, pérdidas, humillaciones y todo lo demás que, desde el pasado, nos inhiben e impiden estar despiertos ante nuestro verdadero yo.


Las experiencias asociadas con los planetas de la Casa 12 tienen una gran carga emocional. Uno deposita en ellas mucha energía psicológica. 


Cuanta más energía reprimimos menos energía disponemos para la vida diaria. Entonces uno se agota física y emocionalmente. 


Además, cuanto más nos negamos a prestar atención a la existencia de estas energías que tanto nos asusta mirar de frente, más se desarrolla tanto el falso ego como la imagen distorsionada que tenemos de nosotros mismos, independientemente de nuestro verdadero ser. 


Nuestra consciencia acerca de nosotros mismos se vuelve muy limitada y empezamos a funcionar como una peonza que siempre gira en pequeños y repetidos círculos, rodeados de un muro que formamos a nuestro alrededor impidiéndonos darnos cuenta de nuestra esencia total.


Debemos entonces estar defendiéndonos continuamente contra las fuerzas extrañas, existentes dentro y fuera de nosotros, que amenazan la imagen que nos hemos formado de nosotros mismos.


Estas energías que reprimimos no sólo operan de manera compulsiva e indirecta, o a través de las personas y experiencias que atraemos, sino que también cuando estamos estresados, agotados o agobiados, esas energías reprimidas tienden a hacer eclosión y logran controlar nuestros sentimientos y comportamientos, de una manera a menudo dramática, o cuanto menos humillante para la imagen que nos hemos formado de nosotros mismos.


Cuanto más nos neguemos a reconocer estas energías, más las sentiremos como fuerzas extrañas que se hacen dueñas de nosotros y son una amenaza para nuestro ego, para nuestra valía personal y para nuestra capacidad de controlarnos. 


Por lo común deberemos reconocer la presencia de estas energías, experimentarlas emocionalmente y empezar a aceptarlas antes de que ellas empiecen a transformarse.

A medida que esas energías se vuelven conscientes y son aceptadas, los Planetas y Signos de nuestra Casa 12 empiezan a revelar sus dones ocultos y a integrarse con el resto de nuestra vida.


Podemos acudir a psicoterapia, si lo consideramos necesario, o practicar alguna forma de meditación, o trabajar con los sueños, llevando un diario de lo que nos dicen éstos, para facilitar el proceso de recuperar e integrar las distintas facetas del yo.


Cualquiera que sea el método utilizado, surgirán y saldrán a la luz sentimientos molestos, que nos incomodará el mirarlos de frente. No es necesario que los combatamos, sino que deberemos dejarles espacio para que, lentamente vayan modificando la imagen distorsionada que teníamos de nosotros mismos, nuestras actitudes y pautas de comportamiento inmaduras.


Necesitaremos aprender a dejar de juzgarnos por esos sentimientos y pensamientos molestos, como si éstos fueran partes de nosotros. 

Con el tiempo, es probable que lleguemos a desarrollar fe y confianza en nuestra capacidad de atravesar y transcender esos sentimientos negativos, hasta que conectemos con los sentimientos positivos que se esconden tras ellos.


Cuanto más material haya reprimido, más tiempo puede necesitar para digerir este material nuevo.

Pasar del dolor de reconocerlo a su aceptación y luego, al amor, a la alegría y a la energía que fluye libremente, pero que está encerrada detrás de todo aquello.

Aunque las dificultades de la duodécima casa sean muchas, es probable que sus dones sean también innumerables. 


La Casa 12 no sólo indica nuestras debilidades ocultas sino también nuestras fuerzas ocultas.


-Extractado del libro: “Su Yo secreto”, de Tracy Marks.






viernes, 10 de febrero de 2017

LA CASA 12 Y LA IRA


Ésta es la llamada Casa “de lo oculto”. 
Simboliza el ámbito del inconsciente, el colectivo y el personal. Y a menudo es aquí donde está nuestra “sombra”, esos aspectos de nosotros que nos asustan, que nos dominan algunas veces, y todo aquello que no queremos ver en nosotros mismos.

Solemos proyectar en los otros esos rasgos negativos que no reconocemos ni aceptamos que tenemos. 

Por ejemplo, cuando alguien tiene a Marte en su Casa Doce, suele haber algún tipo de problema con la expresión de la agresividad, con la capacidad de defenderse y hacerse valer.
Frecuentemente estas personas han visto reprimida su propia agresividad; y su capacidad de expresar el enfado o sus rabietas, cuando eran niños, fueron reprimidas bruscamente, bien por un padre autoritario (a veces es la madre), o por comentarios que recibieron de alguno de los dos progenitores que pudieron criticar fuertemente al niño/a diciéndole algo así como: “las niñas se callan”, o “¿quién te has creído tú que eres?”, o cualquier otro comentario tajante e hiriente.
Entonces ese niño crece con una rabia interna que le cuesta expresar; y aún más, que le cuesta expresar constructivamente.

A veces, en estos casos, proyectamos al agresor “afuera” de nosotros, y atraemos a personas o situaciones violentas sobre nosotros.

O puede que nos convirtamos en “niños adaptados”, incapaces de expresar nuestro enfado.
Está claro cuál será el resultado entonces: jaquecas recurrentes a causa de la tensión interna que no sacamos afuera.
O explosiones violentas cuando no podemos soportar más esa energía reprimida de enfado.
O tal vez desarrollemos un tipo de agresividad pasiva que, con nuestros comentarios mordaces e hirientes, conseguimos sacar afuera esa energía, aunque sea el otro quien la exprese y nosotros quedemos como “un santo que no ha roto un plato en su vida”, cuando en realidad somos los causantes de esa ira que el otro ha expresado por nosotros.

¿Cuál sería la forma saludable de encarar este asunto de Marte en la Casa Doce?

En primer lugar reconocer nuestra ira, ver nuestra tendencia a irritarnos a menudo, a causa de esa tensión psicológica que solemos tener, aunque no sepamos realmente de dónde nos viene.

En segundo lugar aprender a decir “no” cuando queramos decir “no”, y a decir “sí” cuando queramos decir “sí”. 
O sea, aprender a expresar lo que nos agrada, y sobre todo, lo que nos desagrada en cada situación y momento de nuestra vida.

Aprender a defendernos.

Marte es la espada defensora de nuestro Sol (nuestra identidad), y su energía es necesaria para el desenvolvimiento natural de nuestra vida.

Aprendamos a ser honestos, sobre todo con nosotros mismos, y a decir lo que sentimos de verdad, no lo que “es conveniente” que digamos.

Por cierto, la Casa Doce simboliza también nuestra etapa intrauterina, cuando estábamos en el vientre de nuestra madre, antes de nacer.
Y cuando Marte está aquí, durante el embarazo nuestra madre pudo vivir momentos de mucha tensión y nerviosismo. 
Tal vez estaba asustada o fuera víctima de malos tratos. 
O puede que estuviera muy enfadada por alguna persona o circunstancia durante el tiempo de nuestro embarazo, y eso es lo que nos transmitió a nosotros, a través de la sangre y del sistema hormonal.
Durante el embarazo, lo que siente la madre lo siente también el niño que está en su vientre.

Haríamos bien en investigar esto, si fuera nuestro caso, y reconocer de dónde nos viene ese malestar.
 Tal vez es algo heredado por esas vivencias, más que una realidad de este momento, y puede que por eso ahora solemos estar tan sensibles y susceptibles ante esos temas “marcianos”.
Son ecos del pasado que aún hoy seguimos oyendo en nuestro interior.


-Miguel Caparrós. Astrología Psicológica.